Vive, ama, aprende y deja un legado

Por el octubre 18, 2013

Ha pasado ya una semana. El Viernes día 11 de Octubre hubo conmoción en el mundo del deporte y también a nivel nacional. María de Villota murió en su hotel antes de participar en un congreso y presentar su libro “La vida es un regalo” en Sevilla.

No soy una de las personas que más sigan la F1 precisamente, pero he de reconocer que María me llamó la atención desde el primer momento.

Maria de Villota

Me pareció muy loable que su perseverancia, trabajo y esfuerzo le hicieran ser la primera mujer en la F1 y siempre que salía en los medios, es verdad que salía con una sonrisa.

María de Villota se convertirá en una figura de transición para más de una persona.

33 años. Cualquiera podría pensar que a esa edad te queda toda una vida por delante, pero en ocasiones no es así. La cuestión es que aunque todos sabemos que tenemos un final, no sabemos cuándo será.

¿Qué es lo que podemos hacer entonces? Hacer que nuestra vida valga la pena, en todos los niveles, tanto a nivel profesional como personal.

El País el día 14 publicó un artículo sobre ella dado que ese día salía a la venta el libro en el que narraba su accidente y cómo salió más fuerte de él.

Lo mejor es que sus aprendizajes se han convertido en enseñanzas para todo aquel que quiera leer y entender más allá de las palabras.

Podríamos afirmar que María de Villota se ha convertido y se convertirá en una figura de transición para más de una persona.

S. Covey en su libro de los 7 hábitos nos dejaba un mensaje clave: Vive, ama, aprende y deja un legado.

María yo creo que vivió intensamente (el motor afirmaba que era su pasión desde los 14 años… aunque yo creo que era una persona que trataba de disfrutar intensamente cada momento…), amó (sus palabras cuando se casó con su novio Rodrigo fueron que tras el accidente tuvo la oportunidad de vivir un amor incondicional), no dejó de aprender (y de enseñar…. su etapa final mostrando las claves de seguridad en la conducción son una serie de lecciones una detrás de otra) y nos deja un legado de sonrisas, pensamiento positivo, resiliencia y afán de superación que perdurará más allá de las estrellas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *